Qué es el aviso legal y qué webs lo necesitan
En España, «aviso legal web» se busca 110 veces al mes. Detrás de la pregunta casi siempre hay alguien que acaba de montar la web de su negocio y ve un enlace «Aviso legal» en el pie de página de todas las demás.
La obligación viene de la Ley de Servicios de la Sociedad de la Información y de Comercio Electrónico (LSSI), y se aplica a los «prestadores de servicios de la sociedad de la información». El nombre asusta, pero la definición es amplia: entre esos servicios la ley cita el suministro de información por vía telemática, siempre que represente una actividad económica, y aclara que el concepto comprende también los servicios no remunerados por sus destinatarios, en la medida en que constituyan una actividad económica para el prestador de servicios.
En la práctica: si tu web sirve a tu negocio (vendes, presentas tus servicios, captas clientes), necesita aviso legal aunque no cobre nada a quien la visita. Una web corporativa de cinco páginas también.
Los datos obligatorios del artículo 10 de la LSSI
El artículo 10.1 enumera lo que tienes que poner a disposición de los visitantes y de la Administración. Letra por letra:
- Identidad y contacto: su nombre o denominación social; su residencia o domicilio o, en su defecto, la dirección de uno de sus establecimientos permanentes en España; su dirección de correo electrónico y cualquier otro dato que permita establecer con él una comunicación directa y efectiva. Un formulario de contacto no sustituye al correo electrónico.
- Registro: los datos de su inscripción en el Registro Mercantil en el que, en su caso, se encuentren inscritos, o en otro registro público si es el tuyo (una asociación o una fundación, por ejemplo).
- Autorización previa: si tu actividad la necesita, los datos relativos a dicha autorización y los identificativos del órgano competente encargado de su supervisión.
- Profesión regulada: los datos del Colegio profesional al que, en su caso, pertenezca y número de colegiado, el título, el Estado donde se expidió y las normas profesionales aplicables, con el modo de consultarlas.
- NIF: el número de identificación fiscal que le corresponda. El de la sociedad si eres una SL, el tuyo si eres autónomo.
- Precios: si la web habla de precios, información clara y exacta sobre el precio del producto o servicio, indicando si incluye o no los impuestos aplicables y, en su caso, sobre los gastos de envío.
- Códigos de conducta: los códigos de conducta a los que, en su caso, esté adherido y la manera de consultarlos electrónicamente.
Aviso legal de un autónomo: ejemplo
Para un autónomo, el apartado del registro suele quedar vacío: según el Código de Comercio, la inscripción en el Registro Mercantil será potestativa para los empresarios individuales. Si no te has inscrito, no hay datos registrales que mostrar. Lo demás sí:
- Titular: tu nombre y apellidos, tal como figuran en tu alta de autónomo, y el nombre comercial si usas uno.
- NIF: el tuyo.
- Domicilio: el que exige la ley, tu residencia o domicilio o, en su defecto, la dirección de un establecimiento permanente en España (tu taller, tu consulta, tu local).
- Correo electrónico y teléfono: un contacto directo que alguien lea de verdad.
- Si ejerces una profesión regulada: tu colegio profesional, tu número de colegiado, tu título y dónde consultar las normas de tu profesión.
Aviso legal de una SL: ejemplo
Una sociedad limitada no tiene opción con el registro: según la Ley de Sociedades de Capital, la constitución de las sociedades de capital exigirá escritura pública, que deberá inscribirse en el Registro Mercantil. Su aviso legal lleva por tanto:
- Denominación social completa, con «S.L.» o «Sociedad Limitada», y el nombre comercial si la web usa otro.
- NIF de la sociedad.
- Domicilio social.
- Correo electrónico y teléfono de contacto.
- Datos de inscripción en el Registro Mercantil, tal como figuran en la escritura inscrita.
- Si la normativa de su sector exige una autorización administrativa previa: la autorización y el organismo que la supervisa.
Aviso legal, política de privacidad y política de cookies
Son tres textos distintos, aunque a menudo aparecen juntos:
- El aviso legal identifica al titular de la web (LSSI, artículo 10).
- La política de privacidad explica qué datos personales recoges, para qué y qué derechos tiene el usuario (RGPD).
- La política de cookies explica qué cookies instalas y cómo aceptarlas o rechazarlas (LSSI, artículo 22.2).
Puedes juntarlos en una sola página si cada parte está clara y se encuentra fácilmente. Lo que no vale es un aviso legal copiado de una plantilla con los datos de otra empresa o con huecos sin rellenar.
Qué pasa si tu web no tiene aviso legal
La LSSI distingue dos niveles. Es infracción leve: «No informar en la forma prescrita por el artículo 10.1 sobre los aspectos señalados en los párrafos b), c), d), e) y g) del mismo, o en los párrafos a) y f) cuando no constituya infracción grave». Se sanciona con multa de hasta 30.000 €.
Es infracción grave: «El incumplimiento significativo de lo establecido en los párrafos a) y f) del artículo 10.1», es decir, en la identidad y el contacto o en los precios. La multa va de 30.001 a 150.000 €.
Son techos fijados por la ley, no importes habituales. Para un negocio pequeño, el coste más frecuente es otro: un visitante que no encuentra quién hay detrás de la web, o encuentra datos incompletos, duda antes de pagar o de llamar.
Nuestra opinión
Escribe el aviso legal tú mismo a partir del artículo 10 y de tus propios papeles (alta de autónomo o escritura, NIF, colegio), en lugar de copiar el de otra web: son pocas líneas y tú eres quien tiene los datos exactos. El error que evitaríamos es el aviso legal que no coincide con la factura, con otro nombre, otra dirección o un NIF antiguo. Si ejerces una profesión regulada, revisa con tu colegio qué normas profesionales debes citar.
La redacción de FindMyCompany
Preguntas frecuentes
¿Es obligatorio el aviso legal en una web?
Sí, si la web representa una actividad económica para su titular, aunque no cobre nada al visitante. La LSSI obliga a dar acceso permanente, fácil, directo y gratuito a los datos que identifican al titular, y la obligación se cumple publicándolos en la propia web.
¿Qué datos debe tener el aviso legal de una web?
Nombre o denominación social, domicilio, correo electrónico y otro dato de contacto directo, NIF, datos del Registro Mercantil si estás inscrito, autorización administrativa si tu actividad la necesita, colegio profesional y número de colegiado si ejerces una profesión regulada, información clara sobre precios e impuestos si los muestras, y los códigos de conducta a los que estés adherido.
¿Un autónomo tiene que poner su NIF y su dirección en la web?
Sí. El artículo 10 de la LSSI pide el número de identificación fiscal y la residencia o domicilio o, en su defecto, la dirección de un establecimiento permanente en España. Los datos del Registro Mercantil solo hacen falta si te has inscrito, porque para un empresario individual la inscripción es potestativa.
¿Dónde se pone el aviso legal?
En la propia web, de forma que se encuentre fácilmente y en todo momento. Lo habitual es una página «Aviso legal» enlazada desde el pie de todas las páginas.
¿Aviso legal y política de privacidad son lo mismo?
No. El aviso legal identifica al titular de la web según la LSSI; la política de privacidad explica el tratamiento de datos personales según el RGPD. Pueden ir en la misma página, pero cada parte debe estar completa.
¿Qué multa hay por no tener aviso legal?
No informar de los datos del artículo 10 es una infracción leve, con multa de hasta 30.000 €. El incumplimiento significativo de la identidad y el contacto o de los precios es grave, con multa de 30.001 a 150.000 €.
Fuentes
- Ley 34/2002 (LSSI), artículo 10, Información general (BOE, texto consolidado)
- Ley 34/2002 (LSSI), artículos 38.3 b), 38.4 b) y 39.1 (BOE, texto consolidado)
- Código de Comercio, artículo 19 (BOE, texto consolidado)
- Ley de Sociedades de Capital (Real Decreto Legislativo 1/2010), artículo 20 (BOE, texto consolidado)